América Latina y los minerales críticos para la transición energética

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Durante la última década, la minería ha ganado relevancia en el debate energético internacional y el cambio climático, dado que minerales como litio, cobre, zinc y tierras raras, entre otros, cumplen un rol central en la transición energética como insumos claves para la electrificación, la movilidad eléctrica o la digitalización. Para fabricar aerogeneradores se necesita hierro, aluminio, cobre, manganeso y molibdeno. Para las baterías recargables, litio y níquel son fundamentales. Y no se puede hablar de aumentos en electrificación o electromovilidad sin destacar al cobre. Otros sectores, como el transporte o la construcción, también requerirán crecientes cantidades de minerales.

América Latina y el Caribe (ALC) tiene un rol clave en ese creciente suministro de minerales fundamentales. Esto gracias a sus abundantes y diversos recursos minerales de alta calidad y concentración[1], así como por su experiencia en extracción y puesta en valor. Los depósitos minerales de ALC incluyen insumos clave para la descarbonización como cobre, litio, zinc, níquel, hierro, manganeso y tierras raras, además de oro y plata, entre tantos otros. Por ello, es imperativo y posible aprovechar la oportunidad que ofrece la descarbonización. Ahora y en el futuro varios de estos minerales que se encuentran en nuestra región son y serán imprescindibles para la transición energética que durará décadas.

Sobre los llamados “minerales críticos”

A pesar de su importancia, la definición de “minerales críticos” varía según el país, ya que estos los definen según sus propios intereses, criterios y estrategias de suministro, puesto que sus necesidades y las de sus mercados son diferentes. No obstante, el concepto de este tipo de minerales casi siempre se centra en la criticidad para el desarrollo de una industria o sector prioritario para un país, para el cual el suministro continuo y seguro de estos recursos, mediante extracción o reciclaje, es de vital importancia.[2] Desde la perspectiva de los consumidores y destinos de exportación de minerales críticos, entre ellos, EE. UU., China, Japón y Europa, hay un foco importante en (1) cómo y dónde se producen estos minerales para sus industrias y (2) cuán vulnerables son sus cadenas de suministro. Esto ha derivado en la elaboración de listas y estrategias para asegurar un abastecimiento estable y seguro de estos minerales. Por ejemplo:

  • El gobierno de EE. UU. actualiza regularmente su listado, siendo la última versión de febrero de 2022[3]. Este incluye 50 minerales, entre los cuales están zinc, litio, magnesio, manganeso, níquel, platino, cobalto, aluminio, y grafito.
  • El listado europeo[4] incluye 30 minerales y otras materias primas y se actualiza cada dos años. A diferencia de EE. UU., esta lista incluye fósforo, carbón metalúrgico, silicio, estroncio y fosfatos, pero excluye estaño, zinc, níquel, y manganeso, por ejemplo.
  • El gobierno japonés elaboró las primeras estrategias para asegurar el abastecimiento de minerales a principio de siglo. En la última actualización del listado de minerales críticos de 2020 identifica 32 minerales, entre los cuales se incluye el cobre, a diferencia de los listados de EE. UU. y Europa.
  • La lista de minerales críticos preparada por China en 2016 y sin actualizaciones recientes es la más breve con 28 minerales, de los cuales 16 son tierras raras. Esta difiere de EE. UU. y Europa en varios aspectos: incluye hierro, cobre y oro, y no se interesa en los metales del grupo de platinos o en grafito, niobio o cobalto.

De la evaluación de estos listados, queda claro que: (1) la criticidad de los minerales depende de quién elabore el listado, y no de una única lista acordada globalmente; y (2) la criticidad de un material o su inclusión en algún listado no significa que este sea necesariamente clave para la transición energética, sino que simplemente es fundamental para una industria priorizada por el gobierno que elabora dicha lista.

¿Dónde se ubica nuestra región ante este panorama?

ALC cuenta con reservas importantes de varios minerales que al ser considerados críticos por al menos un mercado internacional podrían ser foco de esfuerzos y promoción de inversiones para atender las ingentes demandas futuras de EE. UU., China, Japón o Europa y así poder crear aún más oportunidades para la región desde la minería.

Tabla 1 – Principales reservas de ALC de minerales listados como críticos; fuente: USGS, 2022

¿Cuáles son los próximos pasos?

La minería se ha tenido que actualizar y adaptar constantemente frente a nuevos retos y oportunidades, y ante el escenario de creciente demanda de minerales críticos para enfrentar el cambio climático, el gran desafío para ALC consiste en comprender cómo adecuar las estrategias y políticas mineras, de modo a atraer los capitales de inversión requeridos para producir los recursos necesarios para la transición y hacer eso con políticas sectoriales que aseguren la competitividad y la sustentabilidad de la actividad minera, particularmente en cuanto a su relacionamiento con el medioambiente y las comunidades de su entorno. De esta forma, la región podrá fortalecer aún más su posición como principal aliado en el suministro de minerales críticos para los grandes mercados mientras avanza con la diversificación del sector, agregando valor localmente, a través de encadenamientos productivos regionales, inteligentes y eficientes que apunten a los mercados de productos con mayor grado de refinación y proceso.

En este primer blog, explicamos el concepto, la importancia y la motivación de los listados de minerales críticos, elaborados por los grandes consumidores de la minería. También abordamos las oportunidades que esto presenta para ALC. En una próxima edición, profundizaremos sobre cuáles son las aplicaciones de estos minerales en la transición energética y su proyección a futuro.

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